El dolor ha pasado y aunque permanecen las cicatrices, es un vago rumor ahora, un sonido de río que no aturde ya.
Sin embargo sabes que algún día regresará porque no hay dicha eterna, siquiera aunque sea pequeña y calmada.
Caen las hojas del calendario, pero no ya hay tantas notas apuntadas en ellas, tantas cosas por hacer.
Dar gracias por los tiempos que han pasado porque incluso en el sufrimiento me alegro de haberlos vivido.
A pesar de todo he tenido tantas cosas imprescindibles para ser una persona que ha merecido la pena. Ahora soy mejor aunque sea más vieja. No se puede tener todo.
Llega el otoño, cambio la foto del blog, entro aquí porque una amiga me recuerda que a ver si escribo.
Es que uno no escoge tener cosas que decir. O las tiene o no. Inventarlas sólo sirve para los cuentos.
De planes, ni idea. Se está bien viviendo día tras día sin responsabilidades diurnas y nocturnas.
Se está bien en soledad un tiempo, a ver si me encuentro un poco.
Creo que me he quedado entre la ropa del armario, enganchada, a medias entre el hacer hueco y el comprar algo nuevo.
He empezado a estudiar de nuevo y estoy aprendiendo, la vida puede ser dulce y fácil durante un tiempo.
Debo aprovechar estas paradas del camino porque ya sabemos que cualquier día gira todo y empieza el cambio de nuevo.
Aunque pienso que todo cambio es bueno y que hay personas que deliberadamente se dejan arrastrar para no tener luego consecuencias, por si no sale bien, pero la culpa sigue siendo de ellas por no moverse a tiempo.
El día que muera no quiero arrepentirme por todo lo que no hice, sino celebrar todo lo que haya hecho, aunque no fuera el fin que yo esperaba, aunque no sea lo que los demás me dijeron.
Sólo tenemos esta vida, de momento.
A Cristina, una especie de Pepito Grillo que me recuerda que debo escribir más.
Te he escrito un comentario pero no se si te ha llegado o no, Si no te llega me lo dices y lo vuelvo a escribir.
ResponderSuprimirPor fin, has vuelto o solo es un espejismo?? Me alegro de tu vuelta y por si no hay nada más hasta dentro de mucho disfrutaré de lo que hay hoy.
ResponderSuprimirSigue así
Cris
A ratos, estoy un poco como un erial y la proximidad de la Navidad, que antes me encantaba, se me antoja un castigo de recuerdos, así que supongo que sí, vendré a redimirme, a intentar renacer.
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